jueves, 7 de marzo de 2013

Opinión sobre el Mural de los Toreros Ilustres

Vista general del museo, con el mural al centro.


Por Ricardo Zorrero Pelayo

Cuando hablamos del arte de la pintura inmediatamente se nos vienen a la mente nombres como Diego Rivera, Siqueiros, José Clemente Orozco, Dalí, Picasso, Van Gogh, entre otros, pero si tocamos el tema de  la pintura taurina, entonces pensamos en:

Ramón Reveles Prieto, nacido en Torreón, Coahuila en 1927, identificado como el pintor de los 14 murales de la monumental Plaza México, autor de los murales de la plaza de toros Monumental de Playas de Tijuana y también autor de carteles para corridas de toros en Perú, Colombia, Ecuador, Venezuela, España y México.

Enrique Pastor, nacido en Madrid en 1953, cuenta con 30 premios obtenidos en concursos de pintura, la mayoría primeros y segundos lugares. Sus últimas participaciones fueron en los concursos internacionales de cartel taurino Autlán de la Grana 2013 y Villa de Álvarez, Colima 2013, obteniendo mención especial en ambos concursos.

José López Fernández, mejor conocido como Canito. Nació en Madrid en 1942, sus obras han sido la imagen en más de 300 carteles editados entre España, México y Venezuela. En nuestro país su obra fue expuesta en la feria de Aguascalientes durante un periodo de 9 años, también decora con un total de 60 cuadros y varios murales el Hotel Argento de Zacatecas. Su más reciente visita a México fue el 9 de febrero de 2013, a nuestra ciudad de Autlán, en la inauguración del Museo de los Toreros Ilustres, donde realizó un mural taurino de la plaza de toros Alberto Balderas y algunas de las figuras que han mostrado su arte y valor en esta plaza.

Desafortunadamente la temporada de dicho museo fue breve, aproximadamente 15 días, una vez concluida fueron retiradas las obras, pero permanece ahí el mural de López Canito, sin ninguna protección para conservarse intacto. Cabe mencionar que aún se encuentran trabajando algunas oficinas en este espacio y está expuesto a dañarse con algún mueble o bulto que sea manejado ahí, ya que se encuentra a escasos 2 metros del ingreso de una de las oficinas. Además, las personas que acuden a las mencionadas oficinas en ocasiones llevan niños, que por naturaleza son curiosos y traviesos y también algunos jóvenes, que por hacerse los graciosos pueden rayar, poner chicles o cosas que se les pueda ocurrir y deteriorar el mural.
Estamos mencionando una obra de un pintor exitoso y reconocido a nivel internacional y que tenemos el privilegio de que es nuestra y merece los cuidados suficientes y adecuados para poder conservar por mucho tiempo este mural.


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